7/4/09

LO QUE PASA DETRAS DE LA TV, Y QUE NADIE VE.






HASTA HACE UNOS MESES me ganaba el pan trabajando como productora y reportera en un canal hispano aquí en Miami.
Un día le propuse al productor ejecutivo del programa que hiciéramos un show sobre la homosexualidad femenina en la TV hispana, algo que todavía es un tabú, pero que luego del famoso beso que se dieron Madona y Britney Spears las cadenas comenzaron a explotar para escandalizar al público e incentivar la morbosidad del macho latino en un afán por subir los ratings.

Quería hacer un programa donde se tratara el tema del lesbianismo. Donde se debatiera por qué la television en ingles ya tenía sus íconos, como Ellen Degeneres, Rossi O'Donnell, Melissa Etheridge, etc y, sin embargo, la televisión latina todavía no se permitía poner en un programa a una mujer lesbiana, con carisma e inteligencia, que aportara un punto de vista diferente. ¿Por qué ninguna de las personalidades lesbianas que viven en Miami - cantantes, conductoras, periodistas, compositoras, algunas muy famosas- nunca se han atrevido a dar la cara y hablar abiertamente de su homosexualidad? ¿Cuál es la hipocrecía y el miedo, si el público sabe perfectamente, desde hace años, que ellas son homosexuales, y no por eso han dejado de ver sus programas ni dejado de comprar su música?



Para desarrollar el tema en el programa, le sugerí al productor que invitáramos al estudio a una actriz que había hecho un unitario en un canal de la competencia, donde dos amigos y sus respectivas novias -interpretada una de ellas por dicha actriz - tenían una fiesta en una piscina y cuando ya todos estaban pasados de copa, los hombres empezaban a fantasear con el cliché de ver a las muchachas hacer el amor. El programa terminaba con las dos chicas en la cama, en una insinuada escena de sexo donde las actrices amanecían juntas, despues de hacer el amor y se besaban, en un momento muy bonito de erotismo lésbico. Los novios ni se enteraron, porque de tanto beber y por tontos, se habían quedado dormidos en la piscina y se perdieron "la encamada" de las chicas.
Al amanecer y sin saber que las muchachas ya habían tenido sexo sin ellos, uno de los novios preguntaba a su chica:

Bueno, y finalmente, ¿qué vamos a hacer? A lo que ella respondía: Yo no sé ustedes, pero nosotras nos vamos juntas – y se iban en el auto dejando a los tontos plantados.
A mí me pareció muy valiente por parte de los productores del canal y de los escritores hacer un programa con un tema tan candente.


Así que llamé al manager de la actriz y para mi sorpresa, aceptó venir al programa, algo inusual porque todos tenían pánico a pisar aquel set.

Y finalmente llegó el momento de grabar el programa. Y mientras estábamos en maquillaje, quise cerciorarme hasta dónde llegaríamos en la profundización del tema. Ya tenía por experiencia que si un tema no se trataba con coherencia y profundidad, el programa terminaba siendo un fracaso, como sucedió algunas veces. Por eso, antes de salir al aire, le pregunté al susodicho productor:
-¿Hasta dónde vamos a llegar si se genera una discusión fuerte sobre el tema? Yo estoy dispuesta a ser sincera y a hablar con profundidad sobre el asunto sin tapujos.
El productor me miró aterrado:
-¡Estás loca! ¡Estamos en Miami, aquí la gente es muy cerrada, niña, por tu madre, el público no está preparado para eso, esto es un pueblo de gente imbécil! Aquí nadie va a salir del clóset! Tú manténte ambivalente, como Ceriani. Tu carrera depende de eso.

Sorprendida por su terror, le dije, tratando de convencerlo, y ya en tono de broma, para que se relajara:

Bueno, es que yo nunca he estado en el closet. Siempre he sido una persona abierta con mi vida, con mi familia y mis amigos. En mi casa nunca han habido closets. Pero la broma tampoco la entendió porque su cara permaneció crispada.

En fin, que decidí, como dice el dicho hacer en Roma lo que en Roma vieres. Al fin y al cabo, yo era "una novata en eso de la televisión," - como me restregaba siempre que podía una panelista del programa, de quien hablaremos en otra ocasión.

Y así, el programa transcurrió normalito, tranquilito, con preguntas superficiales a la invitada y las mismas tonterías que, según el criterio de mi productor, son las que el público hispano se merece. Ese “público imbécil” que, supuestamente y según él, “es quien ve la televisión que se hace en español.”

Pero cuál no sería mi sorpresa cuando un tiempo después ese mismo productor aprovechó para declarar su homosexualidad en el marco de una entrega de premios Glaad. ¡Aquí mismo, en la imbécil e intolerante - según él- ciudad de Miami!

El hecho me dejó confundida.

¿No había sido él la misma persona que me había hablado de la estupidez del público, del tabú que era ser homosexual y del peligro para la carrera que suponía declararse homosexual frente a una cámara?

Pero mis confusiones se aclararon unos días más tarde, cuando lo vi sentado frente a Bayly, en calidad de héroe de la comunidad homosexual.

Y entonces, entendí: “Era una cuestión de reflectores.”

Y le salió bien, porque durante cierto tiempo tuvo sus quince minutos de fama.

El público a quien él llamaba imbécil no solo lo aceptó, sino que lo llenó de reconocimiento y lo alabó por su valentía en los correos que llegaron luego al programa.

Bueno, me dije, después de todo, yo tenía razón: El público no es tonto como afirman ciertos ejecutivos que trabajan en la TV.


Y siempre he estado convencida de que quienes subestiman al público son los propios ejecutivos mediocres que nunca se arriesgan a hacer una TV inteligente para los latinos. Por eso la TV en español parece hecha para retrasados.

Más aún: el público no sólo es lo suficientemente tolerante y desprejuiciado como para entenderlo todo, sino que es tan inteligente que sabe perfectamente cuál es la diferencia entre lo que es tener talento y lo que es ser un oportunista que aprovecha las cámaras y la condición sexual para conseguir un poco de fama.

Y es que, en televisión, el más mínimo gesto de hipocrecía se ve INMENSO. Tan inmenso como el tamaño de las pantallas de los televisores que el "público hispano" suele tener en sus casas.

Y ya sabemos que los hispanos somos exagerados, y a los que viven en Miami les encanta ir a Brandsmart a comprarse unas inmensas pantallas planas a todo color, donde lo FALSO SE NOTA CANTIDAD, PERO CAAANTIDAD!.
Ja, ja.




Y para terminar, una encuesta:



¿Los ejecutivos tienen razón al afirmar que los hispanos somos imbéciles y por eso nos merecemos una televisión de pacotilla, o son ellos los mediocres que no se arriesgan a hacer una TV inteligente y tienen al público sufriendo con esos programas vulgares y horribles que abundan en la TV en español?

18 comentarios:

Grettel J. Singer dijo...

es un pretexto eso de que el público de miami no está preparado para ciertos temas. el lesbianismo es la cosa más natural de la vida, así de fácil. si se trata de esa forma, cualquier público lo aceptará. no se puede apoyar la crueldad de engavetar a las lesbianas para que el público no se insulte, eso es como dejar pasar por alto un crimen, porque no conviene encerrar al delincuente. tú y todas las mujeres tenemos que por sobre todas las cosas unirnos y defendernos. las que no lo vean de esa forma, ellas son las equivocadas, las malvadas, las que no se merecen el respeto y menos la consideración de la programación de un canal. como dices, los americanos van por delante con este tema. ellen por ejemplo, es una mujer que tiene un programa que sale durante el día. y quién es su público? mayormente amas de casas, mujeres que tal vez no eran tan abiertas, pero que han aprendido a respetar a las personas por lo que son y no por su orientación sexual.
muy buena la entrada.
un saludo

Anónimo dijo...

Gretel, bienvenida a mi pagina. Me dio mucha alegria que dejaras tu opinion. Hace dias descubri tu blog a traves de tumiami blog y me parece extraordinario todo lo que escribes, y tus opiniones certeras. Desgraciadamente, y como si de un kharma se tratara, la mediocridad muchas veces gana la partida -instantaneamente, y la subestimacion del publico es uno de los flagelos de la TV en espanol.
Y las lesbianas, con su conducta de esconderse tal y como son, parecen darle la razon a los homofobicos: esos que piensan que el lesbianismo es una enfermedad que hay que esconder. Y las personas que "salen del closet" siempre lo hacen de manera ambivalente: no soy homosexual, soy bisexual. O si, soy homosexual, pero no son capaces despues de mostrarse de brazos o tener una muestra de afecto con su pareja ante los ojos de los demas. Soy homosexual, pero estoy solo, no tengo pareja. La misma hipocrecia de la Iglesia: no condenamos a la persona, si no el acto. Give me a break.!!!
Que verguenza!!!
Saludos
Midiala

Grettel J. Singer dijo...

midiala, comparto tu opinión. pero hago parte de otro grupo, de otra generación, de los que aceptan y ven la homosexualidad con naturalidad, como debe ser. los otros se van quedando atrás, y yo y mi gente los vamos ignorando, en la tele, en la radio, en la prensa, en la literatura, y en todos los sentidos. no seremos la mayoría, pero poco a poco se va conquistando el mundo. siempre ha sido así. lo importante es mantenernos juntos, defender nuestros derechos de ser humano, y quien no lo acepte, no se merece mi respeto. ojo, estoy casada con un hombre, pero entiendo a los homosexuales, bixesuales, las lesbianas, los transexuales, y todo el que tenga tendencias diferentes a la norma que ha impuesto la sociedad. norma con la que hay que acabar lo antes posible.
gracias a ti también por pasar por mi blog. nos seguimos leyendo.
un beso

Anónimo dijo...

El asunto esta, Gretel, en que las personas de mentes estrechas se creen que el mundo es como ellos, y no se dan cuenta que hay muchos alla afuera esperando un cambio que nunca llega, y hablamos de TV, pero lo vemos en todo. Finalmente, como dice el dicho simple y llano: hay mas gente buena, tolerante e inteligente, que gente bruta, intolerante e incapaz, pero estas hacen mas dano y es a veces la que mas se hace notar.
En los medios siempre se publican los asesinatos, los bombazos, los desastres naturales, pocas veces se hace una nota sobre el sacrificio, la solidaridad, y todos los millones de actos de amor que hace la humanidad diariamente.
Hay gente que piensa que lo que tiene en su mente es la realidad.!!!

zumanny dijo...

WOW! Midiala buenisimo! me parece genial este articulo. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Te admiro porque eres una mujer super inteligente y multi-talentosa, y llamas las cosas por su verdadero nombre. Te mando muchos carinos, Manny

Anónimo dijo...

la television en espanol de miami es una mierda, siempre pensando en poner mujeres con cabeza hueca aunque no sepan ni donde queda la antartida,
me encanto tu post
felicidades

Anónimo dijo...

MIDIALAAAAAAAAA CUAND VUELVES A CANTAR?
ME ENCANTO QUE TUS CANCIONES SE LAS CANTES A LAS MUJERES, Y NO COMO ALGUNAS FAMOSAS QUE ANDAN TAPANDO SU HOMOSEXUALIDAD PARA CONGRACIARSE CON UN PUBLICO AL QUE NO RESPETAN POR NO RESPETARSE ELLAS MISMAS
BESOS
NADINE

Grettel J. Singer dijo...

tú cantas? ya veo que eres un estuche de monerías.
besos.

Anónimo dijo...

AH,NOOOOOOO, Grettel, eso si que NO TE LO VOY A PERDONAR. ENTONCES, NO HAS PASADO DE LEER ESTE POST!!!!! PORQUE SI NO, HUBIERAS VISTO MIS VIDEITOS HACIENDOLE LA COMPETENCIA A NINA SIMONE (SIN LLEGARLE A LOS TOBILLOS, POR SUPUESTO, PERO BUENO)...JA,JA
CHICAAAAAA. MIRA U N POQUITO MAS ABAJO .......
AHI TENGO DOS CANCIONES DE UN CONCIERTO QUE HICE EN THE PLACE.
BESOS, QUERIDA
HABLAMOS............HAY UN CAFE EN STARBUCKS Y UNA BUENA CHARLA ESPERANDO POR NOSOTROS.
BYEEEEEE

Anónimo dijo...

Te felicito Midiala, excelente idea y magnífico artículo para ser tratado por la puerta grande como el de los transexuales que es un tema rico en diversidad de opinión. Por otro lado el público en general no sólo es inteligente sino que merece respeto y programas de buena calidad. Algún día se logrará, estoy segura.
Cariños,
Graciela

Anónimo dijo...

Muchas gracias, Graciela por tu comentario. Si los que hacemos television no damos el ejemplo y los artistas no dan la cara por aquellos a quienes se desprecia, se humilla y se asesina en el mundo por su condicion sexual, imaginate, este mundo cada dia ira mas a la barbarie,
Saludos
Midiala

Grettel J. Singer dijo...

midiala, ya te vi, es que no me había ido tan lejos. qué versátil eres mujer! guao!
me gusta que le cantes a las mujeres, sin tapujos. te felicito por eso.

starbuck, cuando quieras.

constance del shelter me dijo que se ponía para eso, a buscar a la persona correcta. luego nos ponemos de acuerdo y nos encontramos allí. pero cafecito antes, for sure.
besos

Anónimo dijo...

Qué decir?, sólo trasmitirte que me ha gustado mucho tu comentario, no sólo por su valor reivindicativo sino porque abordas temas esenciales y universales de los seres humanos, créeme que allá, acá y a cuyás abundan la hipocresía, la inconsecuencia, la mediocridad, la discriminación, el tratamiento y la utilización del gran público como borregos, lo que además no es privativo de la TV, podemos llegar hasta hacer leyes que protegen derechos de las llamadas minorías y sin embargo en el día tras día aún debemos de soslayar, de ignorar, de no dar demasiada importancia, a esa mirada de desprecio o al gesto casi imperceptible de desagrado y no entendimiento de lo "diferente". Mi realidad geográficamente es otra, pero no está lejos de lo que describes, sólo que lo políticamente correcto aconseja otra cosa en la Europa Ilustrada. La Shú.

Anónimo dijo...

mi shu bella, un besote para ti

Anónimo dijo...

MUY BUENO

Anónimo dijo...

Desde luego el susodicho productor es un auténtico cretino y flaco favor le hace a la comunidad homosexual montando un circo mediático para exteriorizar su condición sexual. El ser heterosexual, homosexual, bisexual o “asexual”, es un rasgo más de la persona, igual que somos altos o bajos, rubios o morenos, chatos o narigones, hijos de puta o buenas personas. Dejemos los circos para otras cosas y hablemos de la sexualidad abiertamente, con naturalidad y cotidianeidad. Mi corazoncito lleva ocupado hace ya más de diez años y próximamente hará dos años que me casé con mi mujer. Tenemos dos niñas preciosas y vivimos en una urbanización donde nos conocemos prácticamente todos los vecinos y el trato es diario. No hemos hecho pública nuestra condición sexual y tampoco nos prodigamos en “arrumacos” públicamente, pero vivimos las cuatro como una familia más y damos por hecho que si cualquier vecino suma 2 más 2, obviamente le dará 4. Salvo excepciones muy puntuales, que lo único que nos provocan es risa, nuestros vecinos nos tratan con total normalidad, como una familia más, porque así es como vivimos, con naturalidad. Recuerdo lo que nos dijo la Yova hace ya un tiempo: qué se piensan ustedes, que el mundo se va a acabar porque sus familias y amigos sepan que están juntas?. Obviamente, no. Bicos gaitas y enhorabuena por tus artículos, me gustan muchísimo.

MIDIALA ROSALES dijo...

GRACIAS POR tu comentario, y que rico tener una familia. yo, siempre he sido egoista con eso de mi tiempo, y TODAVIA NO ME ALCANZA!!!, imaginate con hijos, pero admiro el valor de las mujeres lesbianas y los gays para adoptar ninos. siempre he pensado que esos ninos son los ninos del futuro, de un futuro menos taliban, inquisidor, mas abierto y mas artistico, porque tener dos padres gays debe ser una experiencia muy creativa. en fin....besitos, bicos gaitas, y te invito a que escuches y veas el VIDEO DE LA VERSION QUE LE HICE A LA BATEA, LA ACABO DE COLGAR.

Anónimo dijo...

Debo aclararte una cosa, nuestras dos niñas son hijas de mi mujer y de su exmarido. No las hemos adoptado. Cuando decidimos dar el gran paso de casarnos, previamente tuve que pasar por una prueba realmente dura: asumir que en el “paquete” venían dos niñas de “regalo”. Y digo dura porque no tenía previsto yo ser “mamá” de ningún niño y me costó Dios y ayuda aprender que ellas son lo primero para su mamá y deben ser lo primero para mi. En todo este tiempo, pasamos por muchos sinsabores por mi problema de adaptación. Obviamente, mi vida tenía que dar un giro de 180 grados y, gracias a la tremenda paciencia de mi negra, alguna que otra bronca-ultimátum y a nuestras ganas de compartir nuestras vidas, aquí estamos. Nuestras niñas ven a su padre todos los días al salir de la escuela. El trabaja sólo por la mañana, así que puede estar por las tardes con ellas para ayudarles a hacer los deberes (o tareas, que diríais vosotros). Además, en fines de semana alternos están con su padre, así como la mitad de las vacaciones que surjan a lo largo del año (que no son pocas). Al principio fue duro para todos pero, gracias a la puñetera divina providencia, hace ya un tiempo que estamos viviendo todos tranquilos, cada uno en su lugar y con sus obligaciones, como debe ser. Te diré que no le hemos dicho a las niñas que estamos juntas o que nos hemos casado. Delante de ellas no solemos besarnos en la boca y, cuando lo hacemos, lo hacemos con total naturalidad, para que ellas no lo tomen como algo anormal, de hecho Mara, la peque de la casa, cuando se va para camiña siempre nos da un beso en los morros. Decidimos no decírselo y hacer las cosas con la mayor naturalidad. No les resulta raro caernos en la cama el fin de semana, hacerse un sitio entre nosotras sabiendo que estamos desnudas. Lo único que nos dicen es que estamos gordas. Por supuesto, mi negra se llama mami o mamita, y así la llamamos las tres (cosa que aquí donde vivimos, resulta un tanto raro….). Hemos hablado muchas veces sobre esto y sobre la oportunidad de decírselo y hemos llegado a la conclusión de que si ven nuestra relación como normal, para qué hacerla anormal poniéndole nombre?. Ahora nos enfrentamos a un nuevo reto, nuestra niña mayor Lía, con su regla, sus estirones, sus chicos preferidos y su mema adolescencia. Eso nos ocupa gran parte de nuestro tiempo, bueno, eso y la peque, que se dedica a imitarla todo el rato. En fin, que sí tenemos dos niñas, y que sí, mi vida ha cambiado totalmente y me siento feliz. Coño, qué espiche. Bicos gaitas.